Todo comenzó antes de ti...
(Anónimo)
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—Estoy a nueve Parsec de ti, puedo sentir tu aliento.
Ave, Ave, Ave
Luego de billones de años, estamos juntos otra vez, como al principio.
—Recuerdo (esa era mi función) lo molesta que te pusiste cuando fui elegido Explorador.
Ave, Ave, Ave
Luego de billones de años, estamos juntos otra vez, como al principio.
—Recuerdo (esa era mi función) lo molesta que te pusiste cuando fui elegido Explorador.
— ¿Tenías que ser tu? —Dijiste.
Mientras yo te hablaba de..." Privilegios", "de la comunicación con otras civilizaciones", "del conocimiento"... y era nuestra última noche. Porque al otro día (EL DÍA DE LA PARTIDA), cuando todos celebraban, mi mente superaba la velocidad de la luz, en el interior de una semiesfera indestructible."La memoria de los Dioses", en todo mi ser bulle la sabiduría de un universo que desapareció, hace ya mucho tiempo. Mas yo existo en cualquier dimensión y la duda me es ajena. Aún así el Cosmos no responde al grito, ecos tatuados de pirámides; monolitos, rostros herméticos, párrafos de un mismo pasado por los que no corre ni una gota de vida. Es así, que ubico tu canto (que existió siempre), y me dejo conducir.
Ave, Ave, Ave
Entro en la atmósfera, la fricción quema la celda protectora. ¡LIBRE!
Y estoy junto al árbol. Ahora debo ser cuidadoso, camuflaje perfecto, el más atractivo de sus frutos. Ella aparece por el camino, leo claramente sus pensamientos:
"...mas del árbol de la Ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieras, ciertamente morirás".
Repito su nombre, y este devuelve su reflejo.
Ave, Ave, Ave
Eva, Eva, Eva La última clave ha sido conjurada y sus dientes clavan mis carnes en placentero dolor.
.Mientras yo te hablaba de..." Privilegios", "de la comunicación con otras civilizaciones", "del conocimiento"... y era nuestra última noche. Porque al otro día (EL DÍA DE LA PARTIDA), cuando todos celebraban, mi mente superaba la velocidad de la luz, en el interior de una semiesfera indestructible."La memoria de los Dioses", en todo mi ser bulle la sabiduría de un universo que desapareció, hace ya mucho tiempo. Mas yo existo en cualquier dimensión y la duda me es ajena. Aún así el Cosmos no responde al grito, ecos tatuados de pirámides; monolitos, rostros herméticos, párrafos de un mismo pasado por los que no corre ni una gota de vida. Es así, que ubico tu canto (que existió siempre), y me dejo conducir.
Ave, Ave, Ave
Entro en la atmósfera, la fricción quema la celda protectora. ¡LIBRE!
Y estoy junto al árbol. Ahora debo ser cuidadoso, camuflaje perfecto, el más atractivo de sus frutos. Ella aparece por el camino, leo claramente sus pensamientos:
"...mas del árbol de la Ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieras, ciertamente morirás".
Repito su nombre, y este devuelve su reflejo.
Ave, Ave, Ave
Eva, Eva, Eva La última clave ha sido conjurada y sus dientes clavan mis carnes en placentero dolor.
autor: Ricardo Acevedo Esplugas (Cuba)
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Web relacionadas:
Revista Digital miNatura: http://www.servercronos.net/bloglgc/index.php/minatura/
Blog miNatura-Soterrania: http://minaturasoterrania-monelle.blogspot.com/
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