Mostrando entradas con la etiqueta pepa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pepa. Mostrar todas las entradas

domingo, 9 de mayo de 2010

343.- El Delfín azul

En las noches antes de acostarse, un niña se asomaba a la ventana y miraba al cielo...

-Amiga Luna, si encuentras en tu camino a mi príncipe, pon un beso en su rostro, háblale de mí.

Una noche se encontró en un bacón sobre el mar, un mar azul, con miles de chispas en sus aguas, reflejo de las estrellas en el cielo… y entre tanta belleza, vio moverse las aguas. Un delfín azul saltaba delante de ella… La luna le regalaba reflejos de plata en cada salto que daba.

-Hola princesa de los Delfines – le dijo.

-Hola Delfín azul, ¿quien eres?

-Soy el príncipe de tus sueños.

-Pero eres un Delfín…

-Un Delfín con corazón, y al que la Luna en susurros, me ha hablado te ti..

-Pero… no puede ser, soy humana, tu un pez...

-El amor todo lo puede, no tiene límites… ¿quieres venir conmigo? Quiero llevarte conmigo, solo tres días para que compruebes los milagros que se logran cuando se actúa de corazón, cuando se ama.

El Delfín Azul la llevó sobre su lomo, con delicadeza, a conocer los lugares donde él vivía, la sumergió en un mundo de fantasía donde no había lugar para tristezas, problemas ni miedos. La niña era muy feliz, había perdido todos sus miedos.

La niña y el Delfín Azul unieron sus vidas, la niña le abrazaba fuerte, se agarraba fuertemente a él por miedo a perderle en ese mundo tan diferente al suyo, pero que le gustaba y del que se estaba enamorando y en el que le gustaría quedarse…

Los tres días pasaron… Perlas saladas de sus ojos brotaban, y en cascada se fundían con el mar. Tres días de felicidad, tres días de amar...

-No quiero que te vayas, quiero mi vida junto a ti acabarla...

- Cada día al salir la Luna, vendré a tu encuentro y seremos dos seres en uno, te recordaré cuando mire la luna y vea en ella tus ojos color del mar... y desapareció zambulléndose en la oscuridad de la noche.

La niña despertó, serena, calmada, sobre su mesita, un hermoso Delfín Azul de cristal la miraba…

autora: Pepa, del blog Del-fina


viernes, 23 de abril de 2010

327.- Ella

.
Óscar iba conduciendo, estaba cansado, eran días de mucho trabajo, de pocas horas de dormir; tenía ganas de llegar a casa. Entró en la casa, se quito las gafas, la identificación.

Allí en el sofá, debajo de la escalera, estaba ella.. esperándole, callada, tranquila, ofreciéndosele sin pudor, descaradamente, desnuda… y la tomó entre sus brazos.. la apretó hacia su cuerpo, la acarició, sus dedos seguían sus formas… en sus dedos sentía su suavidad, sus curvas.

Cerró los ojos, le vino a la cabeza el tiempo pasado juntos; tanto tiempo, fiel a él! No podía dejar de emocionarse ni dejar de acariciarla, de tocarla…

Recordaba cuando allá por los años 70, iba con ella y los amigos a reuniones políticas. Como en las reuniones familiares todos esperaban que la llevase… no podía dejar de llevarla, era insustituible... sin ella las fiestas no tenían alegría, no tenían calor, ni color.

Óscar la miró, la volvió a acariciar; la apretó contra él... la sentía junto a su corazón... la separó un poco... tensó suavemente sus cuerdas y empezó a tocar su canción preferida... Louis… ella sonaba dulce, melodiosa...
.
Cuando acabó de tocar pensó que debería comprar una funda para protegerla, cuidarla, mimarla y, suavemente, con todo cariño y delicadeza, dejó de nuevo su guitarra en el sofá, allí, debajo de la escalera, dónde esperaría silenciosa, tranquila, siempre dispuesta a sentir de nuevo sus caricias.
.
autora: Pepa, del blog Del-fina
.

viernes, 12 de marzo de 2010

285.- La visita

Sonó el despertador, aunque ya estaba despierta. Su cabeza volvió a los agridulces del día anterior, pensó... porqué siempre recordamos mas lo malo que lo bueno? No es una incongruencia? Porqué no quedarse con la dulzura y la paz de la conversación de la tarde anterior? Porqué no quedarse con las sensaciones de ese tranquilo paseo por el mar? Con el suave aroma del romero y del pinar? Había que levantarse. Al salir al pasillo vio un pequeño haz de luz en la cocina... pensó que alguien la había dejado encendida... Sorpresa! no era la luz.... era la luna! Desde la ventana, con los primeros claros del amanecer, se veía grande, redonda, plateada, radiante... Fue tal la sorpresa que se quedó mirándola como si nunca antes la hubiese visto... estaba allí, la esperaba.... creyó entender su mensaje... Todo iría bien, nada de preocupaciones, el trabajo, la familia, los amigos... nada de que preocuparse. La vida le seguía regalando un día más, muchos regalos que debería ir descubriendo en cada rincón, en cada lugar... Y mientras recibía su mensaje, se preparó el desayuno; tenía una agradable visita, tenía una invitada para compartirlo... El día iba amaneciendo con colores de alegría... No le importaba que fuese pasando el tiempo, que se le hiciese tarde para el trabajo... valía la pena ese tiempo, ese tiempo era un tesoro; su mensaje de valor incalculable. Cada una tomó su rumbo, desde su coche, la veía alejarse poco a poco, palideciendo, con tonos de oro... la Luna debía ir a iluminar las noches de otras almas que la esperaban para con ella tener una charla, debía dejarles también su mensaje de felicidad, su regalo de paz.
.
autora: Pepa, del blog Del-fina
.
imagen sacada de Internet
.