sábado, 1 de mayo de 2010

335.- Hasta que la vida nos separe

Aquel día amaneció sin vida. Ya en el tanatorio velaba angustiada su propia muerte y no la consolaba el hecho de seguir respirando, como todos los que la querían se empeñaban en hacerle creer. Te acompaño en el sentimiento, ahora hay que ser fuerte, la vida sigue, piensa que al menos ya no sufres, por fin descansarás en paz, es mejor así, los últmos meses han sido muy duros, ánimo Lucía, hija, ahora a mirar "pa lante"; mami, pasa página que aquí estamos todos contigo, dame un abrazo hermanuchi, tita no llores... y así una tras otra resonaban aquellas frases de ánimo que se perdían en el ambiente lacrimógeno de la sala sin que ella recibiese ninguna. Permanecía de pie apoyada en el féretro sin poder quitar la vista de aquella mujer hermosa que aún conservaba el gesto de enamorada en sus labios, como si hubiese muerto besándole.

En la sala contigua, Arturo, de pie junto a su féretro lloraba también desconsoladamente. Tampoco a él le compensaban las palabras de ánimo de los demás. A las once en punto dos misas daban el último adiós a los finados. Ambos séquitos se cruzaron cuando se dirigían hacia el lugar que ocuparían para siempre en aquel particular cementerio de amores imposibles. Lucía y Arturo cruzaron un momento sus miradas húmedas y tristes en un último gesto secreto de complicidad. Ni siquiera al final pudieron estar juntos.

Autora: Isabel González

Blog: Hoy voy a escribir

5 comentarios:

Dissortat dijo...

Creo que todos hemos pensado a veces en poder ver cómo será nuestro funeral.

Pobres protas, alejados hasta en su viva muerte...

Marta dijo...

No pueden ni siquiera estar juntos despues de muertos! Aunque se podría interpretar que la muerte los encontró juntos....
Dissortat, tienes razón, todos hemos pensado en como será nuestro funeral.

senga dijo...

...tots hi hem pensat...i sempre ho deixem per un altre dia...de fet sembla que els que tenen un bon morir són els que saben viure millor en el sentit d'estimar més de manera volguda...i llavors potser fixant-nos en això ja n'hiha prou per morir en pau i acceptació...haver fet la feina d'estimar...

Pilar dijo...

Tal vez sus cuerpos no puedan juntarse después de muertos, pero si su espíritu está tan vivo, qué los separa?

bajoqueta dijo...

Espero que la història continue i es puguen trobar a algun lloc, este amor no es pot deixar perdre :)

Gràcies pel conte Isabel :)