sábado, 5 de diciembre de 2009

188.- Nono es así

.
Mientras Nono hacía limpieza en la empresa en la que trabajaba, entre dos palets, al pasar la aspiradora, oyó un sonido metálico sorprendente que pronunció perfectamente su nombre secreto, cambiante y verdadero, que ni él mismo sabía pronunciar, causándole una sensación similar a tironcitos en el alma, como si de un pequeñín se tratase dando esos tironcitos del delantal de su mamá, reclamando deseoso su atención y cariño. Con la escoba que utilizara para quitar las telarañas, que se hallaban en los rincones y estanterías, atrajo el objeto hacia él y fue, antes de tocarlo con la punta de sus dedos, cuando supo realmente que, aunque lo pareciese, no era un pasador de acero con una especie de brida sujeta a uno de sus canales circulares situados a poco de los extremos, no, era... ¡¡¡una varita mágica!!!, ¡¡¡su varita mágica!!!.
.
Lleno de alegría la guardó en el bolsillo de la chaqueta y empezó a pensar que es lo que le pediría, pan para todos..., pero su pensamiento quedó repleto de realidad, no podía pedirle eso, lo que tenía era una varita mágica, no un pozo de los deseos, por lo que siguió pensando, mientras continuaba con su trabajo, en cómo utilizarla.
.
Pensó en conseguir, con un movimiento de la varita, que la aspiradora funcionase sola, que la escoba quitase las telarañas, en fín, todo su trabajo diario, pero le asaltó la duda, si la utilizaba para transformar la realidad, a su vez la varita, le impondría a cambio, algo superior al coste del valor de lo conseguido, ya que se trataría de un capricho y por eso decidió que la utilizaría únicamente en el caso de que, por mucho que le exigiese, él estaría dispuesto a asumir el coste o sacrificio.
.
Así que continuó haciendo su trabajo mientras pensaba en qué utilizaría su varita.
.
Al día siguiente, al empezar su jornada, percatose de lo limpio y ordenado que estaba todo, por lo que se dijo “que buen trabajo que hice ayer y apenas me di cuenta, y eso que no utilicé mi varita mágica... ¿o quizás funciona así?, no sé, lo cierto es que estoy muy contento porque tengo la varita más mágica del mundo.
.
autor: tonosepe, del blog Barruntadas e imágenes (conte amb 365 paraules justes!)
.

8 comentarios:

Elvira FR dijo...

quin conte més tendre! la màgia existeix! que cuento más tierno! la magia existe!

Marta dijo...

La màgia de saber fer el que un ha de fer. Felicitats!

Estranger dijo...

Buena varita tiene Nono, de las que funcionan de verdad.

Me hace recordar las "rondalles" de Folch i Torres. Cuentos de sencilla apariencia, pequeñas lecciones para recordar.

Bon conte, Tonosepe.

jσrdiciяαch dijo...

Felicitats! Boníssima idea, un conte excel·lent!

:)

L'imperdible de ℓ'Àηimα

bajoqueta dijo...

Ja ho crec que és una bona lliçó de com utilitzar esta vareta tan màgica :)

Gràcies Tonosepe :)

garbi24 dijo...

I no es poden fe copies de la vareta? em sembla que també li trobaria feina.
Molt bon relat

Carmen Rosa Signes dijo...

Me ha gustado, pues has llevado muy bien el límite que existe entre lo real y la cruda realidad. La magia queda flotando en el aire, como las ilusiones, y así se consigue que el cuento no pierda un ápice de naturalidad.
Saludos
Carmen

- assumpta - dijo...

He tenido la suerte de "volverlo" a leer y si la primera vez me gustó, esta segunda me ha maravillado!!!

Un relat preciós i tendre, Tonosepe!
M'alegra saber que participes en el 365 contes.

FELICITATS!
=)