jueves, 18 de febrero de 2010

263.- La última carta

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Sargento Penia Teniar
A
Capitán Erifel de Aster
A fecha de 14.02.1501 D.F.


Estimado capitán Erifel. He aquí el informe de la situación a día de 14.02. Estamos sitiados en la fortaleza de Barad Terer. Solo quedamos 500 valientes soldados ante un enemigo de más de 4.000 efectivos. Todos luchamos con valentía y honor, pero las fuerzas se nos van. Pedimos refuerzos, mientras tanto esperaremos cumpliendo con nuestro deber. Lucharemos hasta que ninguno de nosotros se tenga en pie.

Le querría pedir un favor mi señor. Como sabe, la Escrivá y esposa mía Ilionor, se encuentra sirviendo en el mismo campamento que usted. Seria importante para mí que le diga lo siguiente: Que siempre estaré a su lado. Entre los bosques, los ríos, los poemas y los libros eternos. Que el sueño de algún día vivir en el bosque de las luces azules, de alguna manera, se hará realidad. Que sus sueños nunca se acaben, y que siga mirando más allá de donde alcance su vista. Que cuando llegue a Barad Terer no verá un halo de muerte, sino un halo de un mundo mejor… Un principio.

Hay tantos sitios de este mundo que quiero visitar mi señor. Ahora es cuando me doy cuenta que podría haber hecho disfrutar más de la vida a mi esposa, a mis amigos… a mi alma. Daria lo que fuera por un paseo por los bosques de nuestra tierra. ¿Soy un buen sargento, mi señor? ¿Qué les puedo decir a las familias de estos hombres y mujeres que están aquí codo con codo conmigo? ¿Mi dios Fargus me recogerá en su seno?

Ya veo la ola de fuego que se acerca, mi señor. Veo a mis soldados preparándose. Saben que no volverán jamás, y aun así… tienen esperanza. He de acabar el escrito mi señor. Mi espada brilla sabiendo que hoy será la última gran batalla. El estandarte lila con el roble en el centro ondea suavemente a pesar de la tormenta.
Dígale a Ilionor que en el claro del robledal antiguo, bajo las raíces del roble blanco, hay un poema para ella.

Ha sido un honor servirle, mi capitán.
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autor José Peña Cuaresma (Wizard), del blog La taberna encantada
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11 comentarios:

Pilar dijo...

El roble, árbol de la sabiduría del bosque, atesora un poema que le hace más sabio y sagrado.
Una puerta se abre en él, que nos permite el traspaso al infinito de las luces azules.
Una passada, Wizard! He viatjat amb el druides, acompanyada d'unicorns i centaures, protagonitzant una llegenda.
FELICITATS!

bajoqueta dijo...

"Todos luchamos con valentía y honor, pero las fuerzas se nos van". Ho donaran tot però potser no servirà de res, quina llàstima!

No m'agradaria que matessen al meu estimat, però si ho fessen, i després em trobes un poema escrit per ell, ooooohhhhhh seria fantàstic!

Gràcies pel conte Jose :)

xaruga dijo...

No hay causa que merezca una sola muerte. Pero al menos en aquellos tiempos se creia en alguna cosa hasta el punto de estar dispuesto a morir por un ideal. Cal mirar avui qui creu en els valors eterns que ens han fet arribar fins aqui. Muy bien narrado, José, con èpica i con poesia.

garbi24 dijo...

No se jo si davant d'una mort segura seriem capaços d'escriure un sentiments tant ben expresats.

Dissortat dijo...

Amb la mort segura, penjada de la nostra esquena, es poden expressar molts sentiments, perquè fins i tot amb una malaltia gran, però reversible, s'expressen moltes coses abans innombrables, perquè l'orgull que en moltes ocasions no ens deixa parlar, es converteix en humilitat.
Wizard, on està el roure blanc? Com és el poema que va trovar Ilionor? Mai el llegirem, veritat?

kweilan dijo...

Davant la mort, només pensa en la seua estimada. Molt bonic!

Arisdot dijo...

De una épica admirable.

senga dijo...

...me has trasladado al mundo del cual hablas con una facilidad admirable...fantàstico!...i sembla que el soldat hi veu més enllà dels ideals i d'alguna manera morir és alliberar-se i és per això que pot parlar...ja saboreja el després que li espera i sembla que serà meravellós...i ja no hi ha por...

Marta dijo...

Fantàstic!

Elvira FR dijo...

Un conte preciós i sentit!

Carme dijo...

Un aplaudiment, wizard!

Molt de sentiment en aquest conte!